Eduardo Ruiz de la Hermosa Pozuelo
Una vida dedicada al mundo del vino
Su relación con el mundo del vino comenzó hace 34 años, mucho antes de alcanzar la posición que ocupa actualmente. Desde entonces, su trayectoria profesional ha estado estrechamente vinculada a la elaboración de vinos y mostos, una actividad que se ha convertido no solo en su profesión, sino también en una forma de vida.
Su formación académica se desarrolló en el I.E.S. Gregorio Prieto de Valdepeñas, donde cursó la Formación Profesional de Enología y, posteriormente, un Máster en Enología, Viticultura y Enotecnia. Sin embargo, su aprendizaje no se limitó a las aulas. Antes incluso de completar sus estudios, comenzó a trabajar en la propia bodega, adquiriendo una experiencia práctica que con el paso de los años resultaría tan importante como los conocimientos teóricos.
Durante 12 años trabajó en la bodega, familiarizándose con cada etapa del proceso y comprendiendo de primera mano las exigencias de una actividad que requiere dedicación, precisión y una constante capacidad de adaptación. Posteriormente, asumió el cargo de director técnico, responsabilidad que ha desempeñado durante 22 años y que le ha permitido consolidar una amplia experiencia en la elaboración de vinos y mostos destinados tanto al mercado nacional como al internacional.
Actualmente es director técnico y gerente de Bodegas Los Candeales, en Daimiel.
Desde esta posición ha continuado desarrollando una labor marcada por el compromiso y el conocimiento profundo del sector. A lo largo de su carrera, el trabajo diario dentro de la bodega, la experiencia acumulada y el aprendizaje constante han sido fundamentales para alcanzar los objetivos profesionales que se había propuesto.
Después de 34 años de dedicación y esfuerzo, los resultados reflejan la dimensión de una trayectoria construida paso a paso. Bodegas Los Candeales ha llegado a trabajar con un volumen aproximado de 40 millones de litros de vino y mosto, con presencia en distintos mercados internacionales, entre ellos varios países de Europa, el norte de África y, puntualmente, Rusia.
No obstante, más allá de las cifras y los logros profesionales, considera que hay un aspecto todavía más importante: el apoyo de su familia. Durante todos estos años, su familia ha estado a su lado, acompañándole en el camino y soportando las exigencias de una profesión que requiere muchas horas de trabajo, responsabilidad y dedicación constante. Su respaldo incondicional ha sido esencial para avanzar y superar cada desafío.
Por eso, al hacer balance de su trayectoria, se siente especialmente orgulloso de todo lo conseguido, pero también profundamente agradecido. Porque detrás de cada vino elaborado, de cada mercado alcanzado y de cada objetivo cumplido, existe una historia de esfuerzo, perseverancia y apoyo familiar. Una historia construida durante 34 años de entrega al mundo del vino.
